Lectura y sentimiento

Lectura y sentimiento

Familias y educadores compartimos una misma ilusión y un mismo interés: que nuestros hijos disfruten y se apasionen con los libros, porque estamos convencidos que la lectura es muy importante en de su formación, los hace capaces de enfrentarse al mundo desde muchas perspectivas y puntos de vista.
La animación a la lectura no es un trabajo fácil porque no se puede medir, no hay fórmulas matemáticas ni recetas para dar un resultado exacto y seguro. Conseguir la afición lectora es un trabajo lento de día a día, porque la lectura es un sentimiento que se transmite, como todos los sentimientos, poco a poco y por contagio.
Además, los factores que condicionan la lectura son muy variados: a veces es la presencia de libros a casa o el ejemplo de ver adultos lectores en la familia y en el entorno más cercano, otros es gracias a una experiencia satisfactoria de iniciación a la lectura en la escuela o la existencia de infraestructuras públicas que facilitan mantener y ampliar el hábito de leer. No obstante, la concurrencia de las circunstancias más favorables no garantiza el éxito; igualmente un lector puede surgir de los ambientes más desfavorecidos.
Animar a leer requiere constancia, ilusión, optimismo, es una tarea de día a día. Por eso desde mÓn d’animaciÓ os animamos a que los apuntéis a las diferentes actividades que proponen las bibliotecas, a hacerlos el carnet, que leáis y contéis cuentos a vuestros niños y niñas, uno diferente cada día o el mismo, no pongáis excusas que vale la pena… “Los niños/as se hacen lectores/as en el regazo de sus padres” (Emilie Buchwald)